Buscamos que nuestros abordajes sean replicables y escalables.

A partir de la necesidad de impulsar cambios sistémicos, nos enfocamos en las causas estructurales de las diversas problemáticas que abordamos.
Trabajando de manera situada, generando conocimiento y experiencia con actores locales, investigando y sistematizando aprendizajes, desarrollamos diversas estrategias que potencian la efectividad y el alcance de nuestros proyectos.

Hacemos filantropía estratégica:

Asumimos compromisos a largo plazo con una mirada sistémica

Acompañamos procesos complejos con una visión integral, entendiendo que los cambios sostenibles requieren tiempo, articulación de saberes y abordajes interconectados.

Somos socios estratégicos

Aportamos no sólo recursos económicos y humanos, sino también experiencia, apoyo técnico y redes de contacto, con un alto nivel de compromiso y en búsqueda de resultados medibles.

Ocupamos el rol que sea necesario ocupar

Nos adaptamos al contexto y necesidades de cada proceso, asumiendo distintos roles en el desarrollo, implementación y/o escala de iniciativas.

Asumimos riesgos

Actuamos como catalizadores para que ideas transformadoras puedan probarse, desarrollarse y consolidarse.

Potenciamos recursos para maximizar el impacto

Buscamos ampliar el alcance de los recursos propios y los de aquellos actores que tienen capacidad de incidir y promover la escala.

Creemos en el conocimiento como herramienta de transformación

Generamos, aplicamos y compartimos evidencia para tomar mejores decisiones, fortalecer proyectos e incidir estratégicamente.

Trabajamos siempre con otros

Desarrollamos vínculos con actores del sector público, privado y social a través de articulaciones y procesos colaborativos.

Conocé nuestras áreas de trabajo:

Comunidad

Ambiente

Prosperidad

A partir de un desafío:

Identificamos el desafío a abordar, para elaborar y definir nuestra hipótesis de cambio y la estrategia de trabajo.
Mapeamos posibles aliados con experiencia en la temática con la que se relaciona el desafío seleccionado.
Definimos los componentes de la solución: su alcance, población objetivo, duración, teoría de cambio y modelos de intervención.
Generamos evidencia que verifique la hipótesis de cambio y dar cuenta sobre la efectividad, sostenibilidad y sistematicidad de la solución implementada.
Organizamos la información y los aprendizajes, para generar oportunidades de mejora de las soluciones propias, así como para nuevos desafíos y emergentes.
Identificamos el grado de éxito de cada solución implementada para definir si es estratégico promover su replicabilidad o es necesario repensar la estrategia de intervención.

Seleccionar el desafío y hacer un diagnóstico

Identificamos las problemáticas y desafíos a abordar de manera independiente o junto a potenciales aliados y socios. Realizamos un diagnóstico con una mirada sistémica y multidimensional, considerando distintas fuentes de información y la perspectiva de las personas, comunidades o colectivos involucrados.

Esta etapa es la base para identificar el desafío a abordar, para elaborar y definir nuestra hipótesis de cambio y la estrategia de trabajo.

Generar alianzas

Mapeamos posibles aliados con experiencia en la temática con la que se relaciona el desafío seleccionado. A partir de esto, analizamos la potencialidad de la iniciativa, así como la compatibilidad y complementariedad de las metodologías de intervención para definir la viabilidad de la alianza a desarrollar.

La información y conocimiento específico de las personas y organizaciones aliadas expertos en el tema nutre el diagnóstico inicial y favorece la cocreación de soluciones innovadoras.

Desarrollar las soluciones

Luego de un estudio de experiencias, ideas, distintos modelos de intervención y/o soluciones a nivel local e internacional para abordar el desafío definido, se seleccionan las que presenten evidencia de ser más efectivas. Se considera su capacidad de transformación, alcance, incidencia, replicabilidad y recursos utilizados, y que fundamentalmente permitan testear la hipótesis de cambio.

Implementamos un proceso iterativo e incremental en conjunto con las organizaciones aliadas para codiseñar las soluciones que permitan abordar el problema de forma integral, innovadora, eficiente y sostenible. Se considera siempre la perspectiva y el potencial de escalabilidad.

En esta fase se definen los componentes de la solución: su alcance, población objetivo, duración, teoría de cambio y modelos de intervención. También, la inversión necesaria, el plan de trabajo, la forma de monitoreo, evaluación y la estrategia de comunicación y sistematización.

Testear las soluciones

Implementamos las estrategias en territorio, junto a las organizaciones aliadas, para poner a prueba las soluciones codiseñadas. El objetivo es generar evidencia que verifique la hipótesis de cambio y dar cuenta sobre la efectividad, sostenibilidad y sistematicidad de la solución implementada.

Evaluar y sistematizar

La evaluación de los procesos, resultados y el impacto de la implementación nos permite identificar los cambios o transformaciones que pueden ser atribuidos a resultado de nuestra intervención, considerando el diagnóstico, los objetivos establecidos y las acciones desplegadas para alcanzarlos.

La evaluación y sistematización es fundamental para definir si las soluciones implementadas están en condiciones de ser escaladas o replicadas, o si deben ser reconfiguradas. De esta manera, organizamos la información y los aprendizajes, para generar oportunidades de mejora de las soluciones propias, así como para nuevos desafíos y emergentes.

Repensar las soluciones o promover la escala

A partir de la evaluación y sistematización, identificamos el grado de éxito de cada solución implementada para definir si es estratégico promover su replicabilidad o es necesario repensar la estrategia de intervención.

Si las soluciones son exitosas o superadoras respecto a los modelos preexistentes, trabajamos para generar nuevas alianzas y articular con actores del sector público, privado y/o de la sociedad civil, con capacidad de multiplicar el alcance de la intervención y escalar las iniciativas en el ámbito público.

Si las soluciones no alcanzaron los resultados esperados, compartimos los aprendizajes y volvemos a trabajar sobre ellas, para introducir las oportunidades de mejoras identificadas y volver a testear su viabilidad y éxito en el terreno.