Fundación 500RPM y Fundación Alimentaris unieron fuerzas en un proyecto integral que comenzó en marzo, combinando producción hortícola sostenible, acceso al agua y educación ambiental en la Patagonia.
¿Por qué lo impulsamos? Porque la meseta chubutense enfrenta desafíos críticos: crisis en la ganadería tradicional, falta de acceso a la red eléctrica para miles de hogares y escasez hídrica agravada por el cambio climático. Esto sumado a la dificultad de acceso a frutas y verduras frescas obstaculiza que las comunidades gocen de una alimentación saludable, sostenible y culturalmente pertinente.
¿Cuál es el objetivo de esta alianza? Revertir esta situación, logrando la producción local de alimentos. Sobre la base del trabajo territorial que 500RPM sostiene desde 2016, esta nueva alianza junto a Alimentaris acompaña a seis unidades productivas (familias y escuelas rurales) y escuelas técnicas a través de tres ejes:
– Transición productiva: Junto al INTA, se brinda asistencia técnica e insumos para diversificar la producción hortícola con enfoque regenerativo.
– Tecnología y agua: Se implementan sistemas energéticos eólico-solares para la producción y bombeo de bajo costo -desarrollados por 500RPM en conjunto con la Universidad Nacional de Río Cuarto- acoplados a energías renovables para garantizar un riego eficiente.
– Educación energética y alimentaria: Se dictarán talleres de fabricación de aerogeneradores y se entregarán kits educativos sobre alimentación y comensalidad a las escuelas participantes.
A tres meses de su puesta en marcha, los equipos avanzan firmes en el territorio. Este proyecto demuestra que la estepa puede producir alimentos, que las energías renovables son un vector de desarrollo y que el cambio climático se enfrenta con acción colectiva y conocimiento aplicado.



